Capítulo trigésimo

Que trata del gracioso artificio y orden que se tuvo en sacar a nuestro enamorado caballero de la asperísima penitencia en que se había puesto

Sí, sí, sí, mi hijito, es bien gracioso el modo en que tomaron el pelo a Don Quijote. Ya lo sé, no hace falta que me lo hagas saber tú. Sencillamente, te ha encantado ¿verdad?; y si en algún momento, se te presentara a ti una ocasión similar, tan propicia para tomar el pelo a alguien, no la desperdiciarías por nada del mundo.

Es que, de verdad me la refanfinfla lo que hagas. Pero no me vengas ahora con que Dorotea no os había contado la verdad sobre su historia, que Fernando quiso casarse con ella y que, con tal promesa, consiguió llevársela a la cama y luego nada de nada y que por eso es un cabrito y todas esas cantinelas tuyas.
Este cuento de Dorotea te lo habrías creído, ¿no? De cabo a rabo ¿cierto? Pero si ahora te enteras de que ella hizo exactamente igual con Don Quijote, no me vengas a decir, que fue la pobrecilla chica inocente, la que fue engañada, ¿vale?

Mientras iban de camino le prometió de todo, su reino, casarse con él, hacerlo rey y todo lo que él quisiese. Y los otros miembros de la comitiva, iban tronchándose de risa, muy divertido esto, ¡¡¡claro!!! El único que reía con algo de fundamento, era Sancho Panza porque al decir Dorotea que su amo sería rey de Micomicón, él ya se veía gobernador de, por lo menos, una provincia. ¿Pero sabes, que justamente en el momento en que lo engañaron, Don Quijote se desmarcó de los otros? Mientras Sancho Panza ya tenía la miel en los labios por tan linda golosina cual era la posesión de una provincia en Micomicón, aunque no más que de un poblado de negros se tratara, don Quijote, decía que, francamente, no le interesaba, que no quería casarse, que no le importaba ser rey, ante lo que Sancho Panza no pudo evitar maldecir a la sin par Dulcinea del Toboso, al creer que su amo corría tras fantasmas como hacía Cardenio en lugar de aprovecharse de la situación, y haciéndole perder con sus renuncias una provincia del reino de Micomicón, porque si su amo no llegaba a ser rey de una de sus provincias, él jamás llegaría a ser gobernador de ella.
Sí, sí, sí, ¡quién lo niega! En todo lo que hizo Don Quijote no hubo absolutamente nada de positivo y tampoco podemos hacer ningún reproche al cura ni al barbero, que no vieron nada de positivo en el comportamiento de Don Quijote. Sí, por supuesto que sí, se burlaron con mucha razón; más valía morir en este maldito pueblo y allí ser sepultado, que andar dando vueltas por el mundo y enderezar entuertos fantásticos y de vez en cuando, incluso peor aún, agravar entuertos enderezándolos. Y ¡Madre mía!, sí, sí, sí, ni siquiera se dio cuenta de que su lógica no podía funcionar.

Al cura, le gustó mucho tomarle el pelo a Don Quijote y por eso hizo uso de lo que le había contado Sancho Panza sobre las hazañas de Don Quijote; y, claro que este imbécil también le hubo contado al cura la historia con los encadenados que Don Quijote había liberado, lo que no resultó ser una brillante idea, ya que de tal suerte, les permitió seguir su vida de bandidos. Para burlarse del bueno de Don Quijote, para verle enrojecer de vergüenza, le contó - todo mentira claro - que habían sido desvalijados por cuatro bellacos que poco antes habían sido liberados por un hombre medio loco, pero fuerte. Sancho Panza habría podido ignorar lo que dijo, fingir que no lo había entendido, como hizo Don Quijote, ¿pero qué hizo este berzotas? Hablar, despotricando de su amo:

- Sí, ese medio loco era Don Quijote - dijo; a pesar de que yo se lo había advertido, a pesar de que le había dicho que no lo hiciera, lo hizo. Yo le dije que iban a la cárcel porque lo merecían, que era gente peligrosa que no había que liberar.

Habría podido callarse Don Quijote, no responder nada, hacer lo que siempre hacía en circunstancias similares, pero agravó la situación y su respuesta muestra que no sólo le faltaba algún que otro tornillo, sino también una chispita de cordura. Fue ésta su respuesta:

- ¡Majadero! A los caballeros andantes no les toca ni atañe averiguar si los afligidos, encadenados y oprimidos que encuentran por los caminos van de aquella manera, o están en aquella angustia, por su culpa o por su gracia; sólo les toca ayudarlos como a menesterosos, fijándose en sus penas y no en sus bellaquerías. Yo topé en mi larga vida con un rosario, con una sarta de gente mohína y desdichada e hice con ellos lo que mi religión me pide, y lo demás allá se avenga; y a quien mal le haya parecido, salvo la santa dignidad del señor licenciado y su honrada persona, digo que sabe poco de achaques de caballería, y que miente como un hideputa y mal nacido; y esto le haré conocer con mi espada, donde más largamente se contiene.

Ahí radicaba el problema. Está muy bien eso de atacar, de no considerar las circunstancias. Está bien incluso, que al principio se cometan un par de tonterías porque el que hace algo nuevo, obviamente, se equivoca o corre el riesgo de errar. Pero se debería ir aprendiendo ya, que a una gran partida loca debe corresponderle una llegada cuerda triunfante. Hay que ser un loco con los ojos bien abiertos.

Homo sum et nihil humanum mihi alienum est. ¿Sabes latín tú? ¿No? Mejor, más vale el francés puesto que son más las chicas que lo hablan, que las que hablan latín. Y además estos latinajos resultan un poco pedantes. Lo que significa, ahora te lo explico pero es que en latín, suena infinitamente mejor.
Yo soy un ser humano; y por lo tanto, nada humano me es ajeno. Esto equivale a que cada uno lleva dentro de sí todas las pasiones de la Humanidad aunque no en la misma proporción. Tú, por ejemplo, eres igual de ambicioso que Alejandro el Grande, pero prefieres quedarte en tu hamaca. Alejandro también quería echar una siesta en la hamaca, pero en Alejandro el Grande, la porción de ambición en su personalidad, era mayor que la dosis de pereza; mientras en ti es a la inversa, en ti la cantidad de galbana es más grande.

¿Te he explicado bien lo del homo sum ....,? ¿No? ¿Dónde estábamos? ¡¡Ah, sí!! Que Don Quijote, de vez en cuando, se había mostrado un pilín vil; por ejemplo cuando soñó con hacerse rey, con subyugar a la gente, con casarse con una princesa y todo eso.
Es normal, hemos pasado tanto tiempo con este señor que lo conocemos como la palma de la mano; y claro está, también hemos descubierto sus vilezas. Pero como nosotros ya somos expertos en filolocura y estamos perfectamente enterados de todo cuanto se refiere a la holgazanería y la ambición, entendemos que la parte abyecta de Don Quijote era mínima.
¿Se había interesado él por los escudos de oro que se encontró Sancho Panza? No. ¿Había liberado a los encadenados para servir al rey y hacer una carrera en este mundo? No. ¿Quiere casarse con la reina de Micromicón y hacerse rey de aquel feudo? No. Se le pueden reprochar, como humano que es, algunas cosas, mas nunca que estuviese interesado en adquirir cuantas riquezas pudiere.
Preguntémonos ahora sobre Sancho, ¿pensaba en otra cosa que en dinero, ínsulas o reinos? No. ¡Vaya! Este Sancho Panza es más raro todavía que su amo. Su amo es un loco, no cabe la menor duda, se podría incluso decir que debería ser recluido en un manicomio. Ve cosas que nadie ve, interpreta los hechos de manera completamente absurda y todo lo integra en su absurda doctrina. Sí, sí, si, bastante loco el pobre.
No obstante, esto no justifica que todos se burlaran de él. ¿Pero por qué llamamos loco a Sancho Panza? Sancho Panza, cree fehacientemente que gracias a las hazañas de su pirado amo, él será un día gobernador de una isla, ¡¡¡lo cree realmente!!!. Sabe perfectamente que su amo está loco, incluso se burla de él y sin embargo estaba convencido de que ganaría una fortuna dando tumbos por España sirviendo a su amo. ¿Qué pensar de esto? ¿No revela su desesperación? ¿No hay que estar bastante desesperado cuando la única posibilidad que uno ve para mejorar su situación económico-social es la locura y se anhela un mejoramiento gracias a la locura, sabiendo que es una majadería? ¿Más vale la locura, que no tener ningún sueño? ¿No había ya ningún otro sueño en España que sustituir la locura pudiere?

Resulta muy raro que la gente cuente las hazañas de un loco en las tabernas y a nadie se le hubiese ocurrido inventar una historia sensata, una que llevara al personaje al éxito. ¿No hay nadie que se atreva a imaginar una loca partida que tenga un fin coherente? Vaya, ¿no hay nadie con cojones en España?

Sí, sí, sí, ya lo sé. Esto es una historia verdadera y si las cosas pasaron así, hay que contarlas tal como ocurrieron. Pero qué le importa a la gente los hechos. ¿Por qué la gente se obstina en agarrarse a los hechos? ¿Tan despreciados están los sueños cuerdos que ya ni siquiera la gente se atreve a inventarlos?

¿Qué? ¿Nuestro sabelotodo del futuro otra vez? Creía que ya te habrías ido. ¿Que en tu siglo también hay muchos Sancho panzas que ponen toda su esperanza en locuras? ¿Que siguen a hombres que les prometen cualquier cosa, como por ejemplo bajar los impuestos, riqueza sin trabajar, esclavos en abundancia y tierras en países lejanos, a pesar de que en el fondo saben que son chorradas. Y que desdeñan a todos aquéllos que les dicen la verdad?
Así que ¿tú me dices que hay una verdad profunda, más profunda que los hechos en la historia del Don Quijote de la Mancha? ¡Vaya! ¿No me dijiste tú que sois mucho más avanzados, que ya no vais cabalgando sobre caballos sino sobre toros, que son mucho más fuertes?

Me muero de risa, ¿sabes? Decirme a mí que sois tan "avanzados", que sabéis tanto o más que nosotros. Los Sancho panzas pueden cabalgar sobre burros o toros, da lo mismo. Una manada de maricones, eso es lo que sois y nada más.

 

Kapitel dreißig

Welches von der witzigen List handelt, mit der man unseren verliebten Ritter aus der harten Buße erlöste, die er sich auferlegt hatte

Ja, ja, ja, mein Sohn, die Art, wie sie sich über Don Quijote lustig machten, ist sehr witzig. Das weiß ich, du brauchst mir das nicht erzählen. Das hat dir gefallen, stimmt's. Und wenn sich dir einmal eine ähnliche Gelegenheit bieten würde, jemanden so durch den Kakao zu ziehen, dann würdest du dir das um nichts in der Welt entgehen lassen.

Tatsächlich ist es mir völlig egal, was du machst. Doch komm mir jetzt nicht mit der Geschichte, dass Dorotea uns nicht die Wahrheit erzählt hat, was ihre Geschichte angeht. Dass Fernando sie heiraten wollte, und dass er es so schaffte, sie ins Bett zu bringen und dann nichts und wieder nichts, und dass er deswegen ein ziemlicher Bock ist und all diese deine Dummheiten.

Du hättest die Geschichte von Dorotea geglaubt, stimmt's? Von Anfang bis Ende, stimmt's? Aber wenn du jetzt erfährst, dass sie das gleiche mit Don Quijote gemacht hat, dann erzähl mir nicht, dass sie das arme unschuldige Mädchen ist, das betrogen wurde, ok?

Auf dem Weg versprach sie ihm alles, ein Königreich, ihn zu heiraten, ihn zum König zu machen und alles was er wollte, wobei die anderen Teilnehmer des Zuges sich schlapp lachten, na klar! Der Einzige, der mit Grund lachte, war Sancho Panza, denn als Dorotea sagte, dass sein Herr König von Micomicón werden würde, sah er sich schon als Gouverneur von mindestens einer Provinz. Aber weißt du, dass genau in dem Moment, als man ihn hinters Licht führte, sich Don Quijote von allen abgrenzte? Während Sancho Panza bei diesem Leckerbissen, wie ihn der Besitz einer Provinz in Micomicón darstellte, auch wenn diese nur von Schwarzen bevölkert war, das Wasser im Munde zusammenlief, sagte Don Quijote frei heraus, dass ihn das nicht interessiere, dass es ihn nicht interessiere, König zu sein. Da konnte Sancho Panza nicht an sich halten. Er verfluchte die unvergleichliche Dulcinea del Toboso. Er glaubte, dass sein Herr, wie Cardenio auch, Gespenstern hinterher liefe, anstatt die Situation zu seinem Vorteil zu nutzen. Mit dessen Verzicht auf das Königtum Micomicón, würde er eine Provinz dieses Königreiches verlieren, denn wenn sein Herr nicht König einer dieser Provinzen würde, dann würde er nie Gouverneur einer derselben werden.

Ja, ja, ja! In allem was Don Quijote tat, war absolut nichts Positives und wir können dem Priester und dem Barbier auch keine Vorwürfe machen, dass sie in Don Quijotes Verhalten nichts Positives sahen. Ja, sicherlich, sich machten sich zu Recht lustig. Es ist besser in diesem verfluchten Dorf zu sterben und dort begraben zu werden, als durch die Welt zu marschieren und phantastisches Unrecht zu rächen und manchmal, noch schlimmer, so manches Unrecht zu verschlimmern indem man es rächte. Und ja, mein Gott, ja, ja, ja, er merkte nicht mal, dass seine Logik nicht funktionieren konnte.

Dem Priester machte es großen Spaß, Don Quijote durch den Kakao zu ziehen und deswegen kramte er das, was Sancho Panza ihm über die Heldentaten von Don Quijote gesagt hatte, wieder aus. Natürlich hatte dieser Idiot ihm auch die Geschichte mit den Gefangenen erzählt, die Don Quijote befreit hatte, was keine gute Idee war, denn so ermöglichte er ihnen, ihr Räuberleben weiter zu führen. Um sich über Don Quijote lustig zu machen, um zu sehen, wie ihm die Schamesröte ins Gesicht steigt, erzählte er ihm, was natürlich alles nicht stimmte, dass sie kurz vorher von vier Schurken ausgeraubt worden waren, die von einem halbverrückten, aber kräftigen Mann befreit worden waren. Sancho Panza hätte jetzt einfach die Klappe halten können, hätte vortäuschen können, dass er nichts gehört habe, wie Don Quijote dies tat. Doch was macht dieser Schwachkopf? Er spricht, meckert an seinem Herrn rum:

Sancho Panza:

„Ja, dieser Halbverrückte war Don Quijote „, sagte er. „Obwohl ich ihn gewarnt hatte, obwohl ich ihm gesagt hatte, dass er es nicht machen solle, hat er es gemacht. Ich sagte ihm, dass man sie ins Gefängnis bringt, weil sie das verdient hatten, dass es gefährlich Leute sind, die man nicht befreien durfte.“

Don Quijote hätte schweigen können, nichts antworten können, hätte das tun können, was er in solchen Situationen immer tat. Doch er verschlimmerte die Situation, weil seine Antwort nicht nur zeigt, dass ihm die eine oder andere Schraube fehlte, sondern auch ein bisschen Verstand. Dies war seine Antwort.

Don Quijote:

„Du Einfältiger! Es ist nicht an den fahrenden Rittern nachzuprüfen, ob die Niedergedrückten, Geknechteten und Unterdrückten, die ihnen auf Ihrem Weg begegnen, sich in dieser Situation und in dieser Bedrängnis aufgrund eigener Schuld befinden. Sie haben nur den Bedürftigen zu helfen. Maßgeblich sind ihre Leiden, nicht ihre Schurkenstreiche. Ich traf in meinem langen Leben auf einen Rosenkranz, auf eine Perlenkette trauriger und unglücklicher Menschen und tat mit ihnen, was meine Religion mir gebietet. Wem dies schlecht erscheint, der ehrwürdige Herr Gelehrte sei hierbei ausgenommen, der weiß nichts von den ritterlichen Gepflogenheiten und lügt wie ein Hurensohn und Bastard. Und dies werde ich ihm mit meinem Schwert verkünden, dort wo er sich am längsten aufhält.“

Das ist das Problem. Gut ist es, ohne Rücksicht auf die Umstände anzugreifen. Auch Fehler sind gut, denn zu Beginn wird man ein paar Fehler machen, denn der, der etwas Neues beginnt, das ist offensichtlich, wird auch irren, oder läuft Gefahr, sich zu irren. Doch dann sollte man lernen, dass auf den verrückten Aufbruch, die siegreiche und vernünftige Ankunft folgen muss. Man muss ein Verrückter mit offenen Augen sein.

Homo sum et nihil humanum mihi alienum est. Kannst du Latein? Nein? Besser so, Fanzösisch ist besser, denn es gibt mehr Mädchen, die Französisch sprechen, als Latein. Weiter sind diese lateinischen Zitate ziemlich pedantisch. Was es bedeutet, erkläre ich dir jetzt, aber auf Lateinisch klingt es sehr viel besser.

Ich bin ein Mensch und nichts Menschliches ist mir fremd. Das bedeutet, dass jeder alle Leidenschaften der Menschheit in sich trägt, allerdings nicht im selben Verhältnis. Du zum Beispiel bist genau so ehrgeizig wie Alexander der Große, doch du ziehst es vor, in der Hängematte zu liegen. Alexander wiederum wollte auch eine Siesta in der Hängematte machen, aber in der Persönlichkeit von Alexander dem Großen war der Anteil an Ehrgeiz größer als der Anteil an Faulheit, während es bei dir umgekehrt ist, bei dir überwiegt die Faulheit.

Das mit dem homo sum... habe ich dir gut erklärt, stimmt's? Wo waren wir? Ach ja! Dass sich Don Quijote, manchmal als richtiger Fiesling zeigte. Als er zum Beispiel davon träumte, König zu werden und die Leute zu unterjochen, als er davon träumte, sich mit einer Prinzessin zu verheiraten und all das.

Das ist normal, wir haben schon soviel Zeit mit diesem Herrn verbracht, dass wir ihn schon wie unsere Westentasche kennen. Wir haben also auch schon seine fiesen Seiten kennen gelernt. Doch da wir in Philoschwachmatura Experten sind, wir alles über die Faulheit und den Ehrgeiz wissen, wissen wir auch, dass der Anteil an Niederträchtigkeit bei Don Quijote ziemlich gering war.

Hatte er sich für die Golddukaten interessiert, die Sancho Panza gefunden hatte? Nein. Hatte er die Gefangenen befreit, um dem König zu dienen und eine Karriere in dieser Welt zu machen? Nein. Wollte er sich mit der Königin von Micomicón verheiraten und König dieses Reiches werden? Nein. Man kann ihm, da er ja nun mal ein Mensch ist, viel vorwerfen, doch dass er sich bereichern wollte, dass kann man ihm nie vorwerfen.

Wenden wir uns Sancho Panza zu. Dachte er an etwas anderes als Geld, Inseln und Königreiche? Nein. Dieser Sancho Panza ist noch merkwürdiger, als sein Herr. Sein Herr ist verrückt, daran besteht kein Zweifel, man hätte sogar sagen können, er gehöre in ein Irrenhaus. Er sieht Dinge, die niemand sieht, interpretiert alles auf völlig absurde Art und Weise und fügt alles in seine absurde Doktrin ein. Ja, ja, ziemlich verrückt der Arme.

Die rechtfertigt jedoch nicht, dass sich alle über ihn lustig machten. Aber warum ist auch Sancho Panza verrückt? Sancho Panza glaubt felsenfest daran, dass er, dank der Abenteuer seines bescheuerten Herrn, eines Tages Gouverneur einer Insel werden würde. Das glaubt er wirklich! Er weiß, dass sein Herr verrückt ist, macht sich sogar über ihn lustig und ist trotzdem überzeugt, dass er ein Vermögen verdienen würde, wenn er im Dienste seines Herrn durch Spanien wankt. Was man davon halten soll? Zeigt es uns nicht seine Verzweiflung? Muss man nicht ziemlich verzweifelt sein, wenn die einzige Möglichkeit, die einer sieht, die wirtschaftliche und soziale Situation zu verbessern die Verrücktheit ist und er sich von der Verrücktheit eine Verbesserung verspricht, obwohl er weiß, dass es eine Verrücktheit ist? Ist es besser verrückt zu sein, als gar keinen Traum zu haben? Gibt in Spanien es keinen andern Traum mehr, der die Verrücktheit ersetzen könnte?

Es ist merkwürdig, dass sich die Leute in den Kneipen die Heldentaten eines Verrückten erzählen und es niemandem in den Sinn kommt, eine besonnene Geschichte zu erzählen, eine, die den Protagonisten zum Erfolg führt. Gibt es niemanden, der es wagt, sich einen verrückten Aufbruch vorzustellen, der ein stimmiges Ende hat. Gibt es in Spanien niemanden mehr, der diesen Mut hat?

Ja, ja, ja, ich weiß. Dies ist eine wahre Geschichte und wenn sich die Dinge nun mal so ereignet haben, dann muss man sie auch so erzählen, wie sie sich ereignet haben. Doch seit wann interessieren sich die Leute für die Tatsachen. Warum klammern sich die Leute an die Tatsachen? Werden die Träume so verachtet, dass sich niemand mehr traut, welche zu erfinden?

Was? Schon wieder unser Besserwisser aus der Zukunft? Ich dachte schon, du wärst endlich verschwunden. Gibt es in deinem Zeitalter auch viele Sancho Panzas, die alle ihre Hoffnungen in Verrücktheiten setzen? Folgen sie Leuten, die ihnen alles Mögliche versprechen, wie zum Beispiel Steuersenkungen, Reichtum ohne zu arbeiten, Sklaven im Überfluss und entfernte Länder, obwohl sie im Grunde genommen wissen, dass es eine Dummheit ist, und dass man die verachtet, die die Wahrheit sagen?

Du sagst mir also, dass es eine tiefe Wahrheit gäbe, tiefer als die Ereignisse, in der Geschichte von Don Quijote de la Mancha? Hast du mir nicht erzählt, dass ihr so weit fortgeschritten seid, dass ihr nicht mehr auf Pferden, sondern auf Stieren reitet, die viel stärker sind?

Ich lach mich schlapp, weißt du? Da erzählst du mir, wie weit fortgeschritten ihr seid, fortgeschrittener als wir. Die Sancho Panzas können auf Eseln oder auf Stieren reiten, das ist völlig egal. Eine Horde von Schwuchteln seid ihr, sonst nichts.