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| Satz
1: |
Estaba agotado, agotado
hasta no poder más,
por aquella larga agonía. |
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Satz
2: |
Cuando, por último,
me desataron y pude sentarme,
noté que perdía el conocimiento. |
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Satz
3: |
La sentencia, la espantosa
sentencia de muerte,
fue la última frase claramente acentuada que llegó a mis
oídos. |
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Satz
4: |
Luego, el
sonido de las voces de los inquisidores me
pareció que se apagaba en el indefinido
zumbido de un sueño. |
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Satz
5: |
El ruido aquel
provocaba en mi espíritu una idea de
rotación, quizá a causa de que
lo asociaba en mis pensamientos con una rueda
de molino. |
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Satz
6: |
Pero aquello
duró poco tiempo, porque, de pronto,
no oí nada más. |
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Satz
7: |
No obstante,
durante algún rato pude ver, pero ¡con
qué terrible exageración! |
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Satz
8: |
Veía
los labios de los jueces vestidos de negro:
eran blancos, más blancos que la hoja
de papel sobre la que estoy escribiendo estas
palabras; y delgados hasta lo grotesco, adelgazados
por la intensidad de su dura expresión,
de su resolución inexorable, del riguroso
desprecio al dolor humano. |
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Satz
9: |
Veía
que los decretos de lo que para mí representaba
el destino salían aún de aquellos
labios. |
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Satz
10: |
Los vi retorcerse
en una frase mortal, les vi pronunciar las
sílabas de mi nombre,
y me estremecí al ver que el sonido no seguía al movimiento. |
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Satz
11: |
Durante varios
momentos de espanto frenético vi también
la blanda y casi imperceptible ondulación
de las negras colgaduras que cubrían
las paredes de la sala, y mi vista cayó entonces
sobre los siete grandes hachones que se habían
colocado sobre la mesa. |
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Satz
12: |
Tomaron para
mí, al principio, el aspecto de la caridad,
y los imaginé ángeles blancos
y esbeltos que debían salvarme. |
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Satz
13: |
Pero entonces,
y de pronto, una náusea mortal invadió mi
alma, y sentí que cada fibra de mi ser
se estremecía como si hubiera estado
en contacto con el hilo de una batería
galvánica. |
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Satz
14: |
Y las formas
angélicas convertíanse en insignificantes
espectros con cabeza de llama, y claramente
comprendí que no debía esperar
de ellos auxilio alguno. |
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Satz
15: |
Entonces,
como una magnífica nota musical, se
insinuó en mi imaginación la
idea del inefable reposo que nos espera en
la tumba. |
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Satz
16: |
Llegó suave,
furtivamente; creo que necesité un gran
rato para apreciarla por completo. |
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Satz
17: |
Pero en el
preciso instante en que mi espíritu
comenzaba a sentir claramente esa idea, y a
acariciarla, las figuras de los jueces se desvanecieron
como por arte de magia; los grandes hachones
se redujeron a la nada; sus llamas se apagaron
por completo, y sobrevino la negrura
de las tinieblas; todas las sensaciones parecieron desaparecer como en
una zambullida loca y precipitada del alma en el Hades. |
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Satz
18: |
Y el Universo
fue sólo noche, silencio, inmovilidad. |
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Satz
19: |
Estaba desvanecido. |
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Satz
20: |
Pero, no obstante,
no puedo decir que hubiese perdido la conciencia
del todo, pero la que me quedaba, no intentaré definirla,
ni describirla siquiera. |