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| Satz
141: |
Entonces me dormí,
y al despertarme, necesariamente debí de
volver sobre mis pasos, creando así un
circuito casi doble del real. |
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Satz
142: |
La confusión de
mi cerebro me impidió darme cuenta de
que había empezado la vuelta con la
pared a mi izquierda y que la terminaba teniéndola
a la derecha. |
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Satz
143: |
También me había
equivocado por lo que respecta a la forma del
recinto. |
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Satz
144: |
Tanteando el camino, había
encontrado varios ángulos, deduciendo
de ello la idea de una gran irregularidad;
tan poderoso es el efecto de la oscuridad absoluta
sobre el que sale de un letargo o de un sueño. |
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Satz
145: |
Los ángulos eran,
sencillamente, producto de leves depresiones
o huecos que se encontraban a intervalos desiguales. |
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Satz
146: |
La forma general del recinto
era cuadrada. Lo que creí mampostería
parecía ser ahora hierro u otro metal
dispuesto en enormes planchas, cuyas suturas
y junturas producían las depresiones. |
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Satz
147: |
La superficie de aquella
construcción metálica estaba
embadurnada groseramente con toda clase de
emblemas horrorosos y repulsivos, nacidos de
la superstición de los frailes. |
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Satz
148: |
Figuras de demonios con
amenazadores gestos, con formas de esqueleto
y otras imágenes del horror más
realista llenaban en toda su extensión
las paredes. |
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Satz
149: |
Me di cuenta de que los
contornos de aquellas monstruosidades estaban
suficientemente claros, pero que los colores
parecían manchados y estropeados por
efecto de la humedad del ambiente. |
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Satz
150: |
Vi entonces que el suelo
era de piedra. |
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Satz
151: |
En su centro había
un pozo circular, de cuya boca había
yo escapado, pero no vi que hubiese alguno
más en el calabozo. |
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Satz
152: |
Todo esto lo vi confusamente
y no sin esfuerzo, pues mi situación
física había cambiado mucho durante
mi sueño. |
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Satz
153: |
Ahora, de espaldas, estaba
acostado cuan largo era sobre una especie de
armadura de madera muy baja. |
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Satz
154: |
Estaba atado con una larga
tira que parecía de cuero. Enrollábase
en distintas vueltas en torno a mis miembros
y a mi cuerpo, dejando únicamente libres
mi cabeza y mi brazo izquierdo. |
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Satz
155: |
Sin embargo, tenía
que hacer un violento esfuerzo para alcanzar
el alimento que contenía un plato de
barro que habían dejado a mi lado sobre
el suelo. |
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Satz
156: |
Con verdadero terror me
di cuenta de que el cántaro había
desaparecido, y digo con terror porque me devoraba
una sed intolerable. |
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Satz
157: |
Creí entonces que
el plan de mis verdugos consistía en
exasperar esta sed, puesto que el alimento
que contenía el plato era una carne
cruelmente salada. |
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Satz
158: |
Levanté los ojos
y examiné el techo de mi prisión.
Hallábase a una altura de treinta o
cuarenta pies y parecíase mucho, por
su construcción, a las paredes laterales. |
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Satz
159: |
En una de sus planchas
llamó mi atención una figura
de las más singulares. |
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Satz 160: |
Era una representación
pintada del Tiempo, tal como se acostumbra
representarle, pero en lugar de la guadaña
tenía un objeto que a primera vista
creí se trataba de un enorme péndulo
como los de los relojes antiguos. |